MI PRIMERA CANCIÓN PERSONALIZADA

canción personalizada

Aún recuerdo cuando la música me descubrió y me regalo mi primera canción, era la cabecera de una serie de dibujos animados de principio de los 80, se llamaba “Ulises”. 

Yo tenía unos 2 añitos y según mi madre cantaba esa canción sin parar, para mí era como una canción personalizada que sonaba en aquella televisión cada día para darme una sorpresa.
Con los años volví a escuchar esa canción, me transportó… y ahora, mientras escribo este blog la vuelvo a escuchar… una vez más adquiere alma, emoción y sentido único… y es que es así como funciona la música.

La música es Arte y el arte es la manera que tiene la emoción de ponerse vestido, es creación constante y viva, no para de generar una emoción distinta cada vez que interactúa con nosotros, por eso te transporta y te propone…sin duda es la expresión que nos recuerda que estamos vivos y la manera que encuentra la vida de hacernos un regalo especial. 

la primera canción personalizada que compuse fue como podéis imaginar para una chica, fue una canción de amor, yo tenía 14 años y sabia poner apenas 3 acordes de guitarra, recuerdo cuando se la canté, no fue nada fácil, literalmente no me salía la voz. Creo que empecé como 6 veces…  fue una catástrofe total. 
Ella era mi amiga y yo le dije que quería regalar una canción a una chica que me gustaba para darle una sorpresa, ya sabéis; tengo un amigo que…. 
Sentía demasiadas emociones, la tenía allí sentada, mirándome, ella tenía una mirada para regala a mis ojos y yo la música para regalar a sus oídos todo era perfecto así que respire y por fin logre tranquilizarme, la voz me dio una tregua, cerré los ojos y empecé a cantar mi “Hit.” 

Cuando terminé estaba como un flan, ¿creéis que ella me beso? Que va, me dio algo mucho mejor, me dio complicidad, conectamos.
Podía sentir su emoción, cogió mi mano, me dio las gracias, y se fue. 

No creáis que no le llego aquella canción personalizada, los besos vinieron después… muchos, muchos besos, al igual que muchas canciones, algunas compuestas por mí y otras dedicadas de la radio. Canciones para aniversarios, canciones de amor, nos encantaba hacernos regalos originales y como a cualquier pareja sorpresas románticas, cada año me hacía cintas con las canciones que nos habían regalado algún momento especial, siempre me decía; 

“Me encanta ver el brillo de tus ojos cuando te regalo música” ojalá pudiese darte una sorpresa y componerte una canción personalizada solo para ti, solo para nosotros.

Han pasado muchos años de aquella “mi primera canción personalizada” y ahora me dedico a ello, a regalar emoción, me he convertido en el vínculo que hace que la gente pueda regalar canciones personalizadas, que alguien pueda regalar canciones para 50 aniversario de bodas, canciones de cumpleaños personalizadas y hasta Nanas con el nombre del bebe.
¿y como he llegado hasta aquí? en realidad hasta ahora os he contado mi experiencia personal, es decir, como funcionó en mí regalar canciones, la sorpresa, la emoción que me provocaba… ese fue el motor principal para dedicarme a esto, pero no el único. Puedo decir que sé lo que provoca regalar música porque lo he vivido de todas las formas posibles y es algo precioso. Os contare que sucede cuando lo veo demás. 

Cuando te dedicas a hacer música muchos amigos se acercan y te dicen; 
“Ojalá pudiera hacer yo eso, ya sabes, regalar una canción personalizada a alguien…” 

Todo el mundo tiene una historia personal y única. Puede ser con su pareja, con su madre o padre con algún amigo o simplemente con alguien que conoció y conecto de alguna manera, todo el mundo tiene cosas que agradecer y momentos que inmortalizar.

 Yo llevo toda la vida haciendo mi propio “diario musical” y el hecho de ver como seres queridos no contaban con la opción de este privilegio siempre me pareció injusto, es como tener un súper poder y no compartirlo, siempre me pareció que el hecho de no hacerlos era ser desagradecido él.

 Así que comencé a responder a aquellos con los que hablaba del tema frases como; ¿quieres que te ayudé a hacer una sorpresa para tu madre o sorprender a tu padre con una canción? 
Empecé a escribir canciones de amor para mis amigos, canciones personalizadas con todo tipo de historias y anécdotas.
Más tarde recopile una serie de ideas sorpresas románticas y todo lo que el concepto “música” para regalar podía abarcar. 
Y así, sin darme cuenta todo había comenzado.

Uno de los momentos más emotivos que esa época me dio fue cuando una amiga me dijo que sus abuelos hacían sus bodas de oro ese año y quería hacerles un regalo original, me dijo exactamente; 

¿Haces canciones para 50 aniversario de bodas? Quiero hacerles un regalo original a mis abuelos y no se me ocurre nada mejor. 

Pppfff menuda responsabilidad…
Una cosa es idear sorpresas para tu madre o para tu pareja, pero una canción para el 50 aniversario de boda es toda una vida y no sé si entra eso en una canción.

Pero bueno ahí estaba el reto así que le dije a mi amiga que fuese mi espía y nos pusimos al lio.
Ella tenía que averiguar mucha información sobre ellos, cosas como:
¿donde fue su primer beso?, ¿donde coincidieron por primera vez? 
Tuvo que averiguar los momentos más increíbles que recordaban y alguna anécdota de ellos como pareja.
 
Es increíble como funciona la emoción, mi amiga creía que estaba preparando un regalo original para sus abuelos y al ser partícipe de la elaboración del mismo se dio cuenta que ellos le estaban dando uno de los regalos más especiales que podría tener en su vida, estaba descubriendo su historia para luego contarla, y sin darse cuenta estaba descubriéndoles como nunca se había dado el placer de hacerlo.

Podría decir que fue justo después de hacer aquella canción con más de 50 años de historia cundo decidí darle una parcela a la música que vive en mí para regalar esa emoción a la gente y con el tiempo, mucho esfuerzo, ayuda y dedicación cree REGALANDOEMOCIONES.

Hace un par de años que inauguramos la nueva web, digo inauguramos porque mi hermano es mi otra mitad en esta aventura, hacer canciones personalizadas o idear un regalo original requiere de mucha dosis de creatividad y de un cierto orden así que en la habitación de al lado siempre se encontró ese complemento ideal, formamos el equipo perfecto.

Ahora vivimos entre historia ajenas las cuales mimamos muchísimo, personalmente empatizo con cada historia que la gente nos manda, como os he contado a mí también me han regalado música y se lo que supone, así que es algo que nos tomamos muy en serio. 
Después de hacer tantas y tantas canciones personalizadas si algo tengo claro es el saber porque tiene tanta fuerza y porque es un regalo tan original y especial. Es algo que va a favor del tiempo, me explico, cuanto más tiempo pasa más especial se hace escuchar esa canción.

Cuando lees un diario de tu infancia te transporta a tu visión personal de lo vivido y ese es el poder que tiene las palabras, la música también comparte ese poder, te hace compartir esa visión cada vez que la escuchas con tu instante presente.
Sientes algo distinto según el momento en el que la escuches y el momento en el que te encuentres, para mi ese es el verdadero “hit” que se esconde tras una canción, la emoción constante y viva que tiene. Su imparable evolución que no viaja hacia delante, sino que vive en ese estado atemporal donde la mente no tiene cabida, allí solo encuentras la sorpresa de lo que vendrá después.

Nunca pensé que mi primera canción personalizada, esa que sonaba en la cabecera de aquella serie de dibujos me llevara hasta aquí, ahora comparto mi día a día con un equipo de trabajo que vive con la emoción a flor de piel, hemos hecho canciones para aniversarios, canciones de amor, canciones para bodas, hemos hecho cortometrajes contando historias personales y visto como la gente los ponía en sus bodas, hemos hecho tantas canciones para regalar que podríamos hacer una banda sonora de todas ellas y hacer una serie de televisión de 1000 capítulos, a mí me apasiona lo que hacemos, le encuentro mucho sentido.

Cuando compuse “la Nana que canta a tu Bebe" fue un salta más hacia el concepto de regalar canciones. Nunca me había planteado la fuerza que tiene una Nana, y las propiedades tan terapéuticas que tiene para un bebe dormir con ellas. Pienso que les estoy ofreciendo su primera canción personalizada, una canción que dice su nombre y les da una identidad.
Creo que solo la música debería darte una identidad para así poder cambiar de canción siempre que quieras, no sentirte aferrado a eso que crees ser o te han dicho que eres, sino ser lo que suenas y lo que vibras a cada momento y vivir respetando que eres precisamente eso, un cambio constante que al igual que la música, no paras de vibrar y evolucionar.
Antes me refería a ese estado atemporal en el que vive la música y en ese espacio justo es donde se encuentra un Bebé, ¡para él no existe el tiempo solo la experiencia…

¡Como debe ser escuchar música con esa libertad…!!!

Me encantaría poder recordar la sensación y no solo la visión del momento, no me extraña que nos hiciera dormir…

Ahora me siento diariamente muy agradecido por mandar tantas Nanas a tantos bebés y ser partícipe de que vivan esa experiencia con lo que una noche salió del piano en el Studio de manera fluida e inesperada. A veces las canciones te buscan así, ellas solas te dan la sorpresa.

Para ir acabando con este post contare una anécdota de las mil que podría contar, pero esta es especialmente entrañable y digna de elogio.

Hubo una pareja chilena que nos contactó hace más o menos 1 años, ellos son Rosalía y Carmelo y llevaban 70 años casados.

Rosalía a sus 89 años nos contactó por internet, su mail decía;

“necesito un regalo especial para mi marido que nos dure los siguientes 70 años” …
luego nos dijo que hacia un par de años cuando Marcelo cumplió 90 años se apuntaron a clases de salón y que les encantaba bailar “bachata”.

Cuando leí su mail me subió una emoción por el cuerpo difícil de explicar, nos pusimos en contacto y comenzó a contarnos su historia, creedme si os digo que es digna de una película tipo el “Diario de Noah” tantas vivencias vividas desde un prisma de amor que personalmente me hizo crecer tanto como persona que siempre le estaré agradecido, permitidme decir un enorme; ¡GRACIAS ROSALIA!!!! 

El caso, y para hacerlo aún más especial es que no celebraban nada por aquellas fechas, Rosalía solo quería preparar una cena romántica para su marido, luego poner una “bachatita” (como ella dice) bailar su historia y darle una sorpresa. 

Me dijo;
“llevamos desde 1940 sorprendiéndonos cada día y hoy quiero hacerlo con música”.
Así que nos pusimos a trabajar en ello, ¡les encanto!!!!!
Unas semanas después de recibir la canción y su sorpresa nos escribió Marcelo dándonos las gracias por la canción y explicándonos lo que le hacía sentir cada día escucharla junto a Rosalía, acababa su mail diciendo;

“la banda sonora de nuestra vida me despide de ella dando las gracias por haber bailado”
increíble ¿verdad? 

 Yo recibí lo que para mí fue mi primera canción personalizada cuando apenas tenía 2 años de edad, con todas las hojas en blanco por escribir. Marcelo y Rosalía la recibieron a sus 90 con toda una historia escrita y llena de vida.

A pesar de los kilómetros de distancia que hay entre nosotros, nos conectó la música y esa canción personalizada que yo quise tener cuando ni tan siquiera sabía hablar.
 De eso es de lo que va todo esto, de conectar. 

Me siento afortunado por pasar mis días regalando canciones, dando sorpresas y proporcionando regalos personales y originales, si has leído hasta aquí espero haberte hecho sentir que detrás de todo esto que ves hay mucho corazón. 
Si algún día te animas a experimentar lo que es regalar una canción para nosotros también será un regalo ayudarte a lograrlo.


 

Deja tu comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
3 + 16 =
Resuelva este simple problema matemático y escriba la solución; por ejemplo: Para 1+3, escriba 4.